domingo, 12 de junio de 2011

Que me tiemblen las piernas

Si nos paramos un segundo a preguntarnos que es realmente la vida, probablemente no encontremos ninguna respuesta. ¿A caso alguien tiene una respuesta para eso? Simplifiquemos un poco la pregunta. ¿Cuál es el verdadero objetivo de “vivir”? Naces y mueres. ¿Eso es todo? Yo creo que no. Dicen que lo realmente importante no es la meta, sino el recorrido. Eso es lo que intenta enseñarnos la vida. Muchos pensamos que el principal objetivo de vivir es encontrar la felicidad y hacer que permanezca con nosotros el mayor tiempo posible. Qué estupidez. La felicidad es efímera, tanto, que cuando se clava en nuestra piel, ni si quiera somos capaces de notarla. Estamos tan concentrados en buscarla que no nos damos cuenta de que en realidad ya la hemos encontrado. Estaba ahí. Ha permanecido junto a nosotros durante esa milésima de segundo. Qué estúpidos somos. Hemos dejado pasar una milésima de segundo de esa felicidad tan ansiada. ¿Y ahora qué? ¿Que nos queda? Esperar a volver a sentirla. Pero probablemente la próxima vez tampoco seamos capaces de apreciarla. Y así sucesivamente. Así pasan nuestras vidas, y así mueren, dejándonos ese gusto amargo, esa sensación de tristeza, de saudade, de desesperación. Es un círculo vicioso, jamás deja de girar, y jamás nos deja ver más allá. Aquí es cuando llega el conformismo. El camino fácil, no nos queda otra que conformarnos con lo que tenemos. Conformarnos con dejar pasar miles de milésimas de segundo de felicidad sin ni quiera ser capaces de notarlas. ¿Así es la vida? Un poco decepcionante, ¿no? Yo esperaba un poco más, la verdad. Siempre esperamos más. Siempre queremos más. ¿Entonces, en qué quedamos? ¿En que somos conformistas o en que siempre aspiramos a poseer lo que no tenemos? Quien sabe… Nadie sabe nada, así que, ¿para que preguntar? Al fin y al cabo cada uno elige su camino, cada uno elige quien quiere ser o quien quiere dejar de ser, cada uno elige cómo quiere vivir y ver su vida. ¿O no? Quizás no. Quizás estemos condenados a ser quienes somos, a ver las cosas como las vemos, a sentirlas como las sentimos, y a sentirnos tan vulnerables, o tan fuertes, o tan… ¿felices? ¿Qué clase de persona eres tú? ¿Eres de las que cree que puede marcar los límites de su propio camino e ir forjando las huellas que se ciernen sobre él? ¿O eres de esas que, por lo contrario, crees que vivirás eternamente condenada a ser cómo eres?

Creo que yo lo único que busco es vivir un instante que haga que me tiemblen las piernas. ¿Y tú, que buscas?

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